Los clips de Ibiza van de los desmadres después de la discoteca, con gente follando en sillas de playa, lamiendo bajo luces estroboscópicas y hasta escapándose a cubiertas de yates para un rapidito. En una escena, el caos de una fiesta de espuma hace que todo sea resbaladizo mientras alguien está de rodillas dándole caña. Es un lío caliente con cuerpos sudados por todos lados.